Luego de el de Haití se han sucedido una serie de movimientos telúricos en todo el mundo, desde China hasta Argentina, Perú, Panamá e incluso en paises asíaticos. Aunque evidencian la sucesión de fenómenos naturales, expresan una realidad que toca a un género humano endurecido, que durante décadas ha venido abriendo paso a una cultura decadente.
Nos preguntamos, ¿Qué sucedería si simultáneamente, o con diferencia de horas e incluso dias, se presentaran dos sucesos como el de Haití? ¿Y si fueran más de dos? ¿O si el sismo abarcara varias grandes urbes?
¿Estaríamos en condiciones ded dar una respuesta adecuada, cuando en Haití se han requerido más de ocho días para mínimamente empezar a organizar una población que a todas luces estaba totalmente ajena a políticas de prevención, pero que fundamentalmente ha demostrado ausencia de liderazgo, de capacidad de responder organizadamente, de desesperanza frente aun mundo al cual vieron llegar con sus ayudas teniendo la triste sensación de que eran acorralados después de la desgracia.
LA SOLIDARIDAD HA SIDO EJEMPLAR
Contrastar la realidad de un pueblo como el haitiano, cuya nación está muy cerca de la opulencia de los EEUU, con la respuesta solidaria entregada sin interés diferente a atender un pueblo hermano, como han demostrado muchos paises del mundo, es algo que nos deja un halo de confianza en que el ser humano no se ha desnaturalizado aun, que todavía responde según su corazón, que sabe muy bien que es frágil y requiere de los demás.
La respuesta de EEUU ha sido muy buena, y destacamos también la respuesta de Colombia, que en solo ocho dias realizó múltiples vuelos de ayuda, envió sus mejores rescatistas y obtiuvo mas de 1000 toneladas de víveres dadas por colombianos de todas las regiones.
LAS TAREAS DE RECONSTRUCCION
Los colombianos también sabemos de reconstrucción y podemos contribuir con tales conocimientos. Así sucedió en el eje cafetero y también en los casos donde las poblaciones fueron víctimas, no de la fuerza de la naturaleza sino de la violencia.
La reconstrucción requiere trabajo integral, implica tratar el tejido social, recuperar la fe de los haitianos, demostrarles que merecen todo nuestro respeto, ser amorosos y tener en cuenta su libre autodeterminación.
Las organizaciones de la Iglesia católica están jugando un valioso papel y continuarán haciéndolo.
APRENDER, APRENDER, APRENDER
Pero indudamblemente tenemos que reflexioanr a fondo. Este mundo es un préstamo, la comodidad es efímera, la riqueza, hoy mal distribuida, es patrimonio de la humanidad... Y en la desgracia, solo nos queda el amor para levantar de las cenizas a un ser humano con dignidad.
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