ESTADISTICAS COLOMBIA 2011
De acuerdo con los resultados del estudio, cerca de la mitad de la población colombiana utiliza frecuentemente sustancias legales como el cigarrillo y el alcohol, y no menos de la quinta parte se encuentra en situación de riesgo o con problemas asociados al abuso. De otro lado, alrededor de 10% de la población ha usado sustancias ilícitas alguna vez en la vida, y casi 3% (que representa aproximadamente 540.000 personas), lo hicieron en el último año.
El consumo reciente de sustancias ilícitas entre los hombres es tres veces mayor que entre las mujeres. El grupo de edad con mayor prevalencia de uso de psicoactivos ilícitos es el de 18 a 24 años (6%), seguido por el grupo de 25 a 34 años (3,9%) y el de 12 a 17 años (3,4%).
Según este estudio, las sustancias ilícitas más consumidas en Colombia son: marihuana (2,3% en el último año), cocaína (0,7%), éxtasis (0,3%) y basuco (0,2%). También se reporta un alto consumo de sustancias inhalables (0,2% en el último año). Adicionalmente, el estudio confirma los reportes de numerosos expertos y centros de tratamiento acerca de un consumo creciente y ampliamente extendido de heroína.
Datos más específicos muestran que de 4.281 encuestados entre 12 y 17 años (en una muestra global de 29.164 personas), uno de cada cinco consumió alcohol durante el último mes (19,55%), y de ellos casi una tercera parte pueden ser considerados consumidores de riesgo. Respecto a sustancias tranquilizantes (Diazepam, Lorazepam, Alprazolam y Clonazepan), 0,2% de los jóvenes en esas edades las han consumido recientemente (durante el último año). En cuanto a las sustancias ilícitas, la marihuana es la más consumida, con 2,7%, seguida por la cocaína (0,8%), los inhalables (0,5%), el éxtasis (0,4%) y el basuco (0,1%), todas consideradas en un contexto de consumo reciente; es decir, durante el último año. No obstante, cabe mencionar que debido a que la recolección de los datos se realizó mediante encuestas aplicadas directamente en los hogares, los subregistros podrían ser considerables.
ESTADÍSTICAS INTERNACIONALES
Consumidores de droga estimados en todo el planeta
(información del año 2000)
Heroína = 8,000,000
cocaína = 13,300,000
Alucinógenos = 25,500,000
Amfetaminas = 30,200,000
Marihuana = 141,200,000
Sedantes = 227,400,000
Fuente: Organización Mundial de la Salud - Naciones
Unidas, 2000
ESTADÍSTICAS ESPAÑOLAS
Tendencias actuales del consumo de drogas
A partir de la creación del Observatorio Español
sobre Drogas, los datos sobre consumo de drogas, así como
las consecuencias asociadas al mismo, aparecen en los Informes
que, periódicamente se editan avalados por dicho organismo,
siguiendo el Sistema de Indicadores aprobado por su Consejo Asesor.
Según los datos de que se dispone en estos momentos,
provenientes fundamentalmente de las Encuestas Domiciliarias
sobre Consumo de Drogas de 1995 y 1997 y las Encuestas a Población
Escolar de 1994 y 1996, durante la década de los noventa,
el fenómeno de las drogas ha sufrido importantes transformaciones
en España con una serie de cambios que han perfilado un
escenario diferente y más complejo que el existente en
los pasados años 80.
Si durante toda la década anterior y primeros años
90, la "droga" se asociaba en nuestro país fundamentalmente
con la heroína y ésta era la sustancia que más
preocupación causaba a la sociedad española, hoy
tenemos claras evidencias sobre el descenso de su consumo en
todas sus modalidades, tanto en el experimental, como en el ocasional
y en el habitual. Esto no significa que no suframos aún
durante años las graves consecuencias derivadas de su
consumo. De hecho, la antigüedad en el consumo de muchos
drogodependientes y la presencia del sida y otras enfermedades
asociadas generan un gran número de problemas individuales
y familiares tanto en la esfera sanitaria como social.
Desde principios de los años 90 aparece un nuevo fenómeno
emergente caracterizado por el uso de nuevas drogas y la adopción
de nuevos patrones de consumo. Entre las primeras han adquirido
relevancia social las llamadas "drogas de síntesis",
con una gran expansión en un corto período de tiempo.
Lo más peculiar de estas sustancias -junto a otras más
conocidas, como la cocaína o el alcohol- es la forma en
que son consumidas por determinados sectores juveniles. Son consumos
de fin de semana, fuera del ámbito familiar, en espacios
o locales públicos y con la casi única motivación
de la diversión. En el caso del alcohol existe con frecuencia
una búsqueda intencionada de la embriaguez, con cambios
en los horarios de salida de los jóvenes, y consumos en
la vía pública, características que amplifican
el fenómeno.
Un aspecto que conviene resaltar es que estos consumos no encierran
generalmente posiciones contraculturales o comportamientos marginales
como sucedía con frecuencia en el caso del consumo de
la heroína. Nos encontramos con nuevas modas, nuevas formas
de estar en sociedad, que afectan a grupos importantes de jóvenes
relativamente normalizados en otras esferas de su vida.
Las principales tendencias en lo que se refiere al consumo,
podrían sintetizarse del siguiente modo:
Heroína
Todos los datos disponibles apuntan a una estabilización,
o incluso, descenso de su consumo. Así, entre 1995 y 1997,
los que habían consumido heroína alguna vez en
la vida han pasado del 1% al 0,5%, y los que la habían
tomado en el mes anterior a ser encuestados del 0,4% al 0,15%.
A esto hay que añadir un dato de sumo interés
desde el punto de vista de la salud pública: entre los
consumidores de heroína continúa disminuyendo la
vía de la inyección y aumentando la práctica
de fumar o inhalar esta droga. Desde 1991 a 1997, la vía
intravenosa ha descendido 26 puntos, pasando del 50,3% al 23,8%.
Drogas de síntesis (éxtasis y similares)
Se trata de psicofármacos sintéticos, en general
variantes de la anfetamina. La más conocida, el éxtasis
o MDMA está incluida desde 1985 en la lista I del Convenio
sobre Sustancias Psicotrópicas de las Naciones Unidas,
que es donde se agrupan las sustancias consideradas más
peligrosas y, por ello, más sujetas a control internacional.
Estas sustancias aparecieron en España en lugares de
fuerte predominio turístico (Ibiza y Levante), y, en un
primer momento, entre extranjeros. Su consumo se extendió con
una gran rapidez a partir de comienzos de los años 90
y en un breve espacio de tiempo.
Las drogas de síntesis forman y lideran una asociación
de consumo con otras drogas, en especial los alucinógenos
y las amfetaminas, lo que les confiere un riesgo notable.
En cuanto a datos sobre su consumo, la última encuesta
domiciliaria efectuada a la población general española
de 15 a 65 años (1997), señala que un 2,5% de los
españoles habían consumido estas drogas alguna
vez en la vida y un 1% en el último año. Sin embargo,
hay que destacar el hecho de que una elevada proporción
de quienes han consumido estas sustancias en alguna ocasión
ya no lo hacen actualmente.
Pero el dato más relevante lo constituye, sin duda, la
estabilización encontrada, por primera vez desde su aparición,
en este tipo de sustancias. Incluso, y aunque es todavía
pronto para poder afirmar que estamos ante una tendencia de consumo
descendente y habrá que esperar a que otras encuestas
confirmen estos resultados, existen datos que apuntan en este
sentido.
Cocaína
No parecen apreciarse grandes cambios en el consumo por parte
de la población general que, según nuestros últimos
datos se sitúa en un 3,2% para el consumo "alguna
vez en la vida" y un 1,5% en el período de doce meses
anterior a ser encuestados. Sí se detectó un ligero
incremento durante los últimos años entre la población
juvenil. En este sentido, la comparación entre las Encuestas
Escolares (realizadas a estudiantes de 14 a 18 años de
toda España) de 1994 y 1996, muestra que en este sector
de población, se pasó de un 1,7% al 2,6% entre
los que afirmaban haberla consumido en los doce meses anteriores
a ser encuestados.
El hecho más relevante en relación con el consumo
de esta sustancia es el significativo aumento del número
de personas que piden ser atendidas en servicios sanitarios y
sociales en los últimos dos años. Entre 1995 y
1997 este tipo de demandas se ha duplicado. Todo ello aconseja
un mayor nivel de vigilancia epidemiológica, prevención
y tratamiento especializado de los problemas asociados a este
consumo.
Respecto al crack, su consumo está, afortunadamente,
muy poco extendido entre la población. No obstante, parece
que existe un cierto consumo entre los usuarios de heroína,
especialmente en algunas Comunidades Autónomas del sur
de España, donde la heroína se consume principalmente
por vía pulmonar (fumada o inhalada).
Cánnabis
Sus derivados, fundamentalmente el hachís, siguen siendo
las drogas ilegales de consumo más extendido en España.
Aproximadamente, uno de cada cinco españoles ha probado
alguna vez esta sustancia.
Aunque hay que ser cautelosos a la hora de concluir que el consumo
de cánnabis está aumentando en la población
general, sí puede confirmarse una expansión de
este consumo en la población juvenil y adolescente durante
los últimos años.
Teniendo en cuenta al conjunto de la población, un 2,6%
puede considerarse que son consumidores habituales: de hecho, ésta
es la proporción de personas que lo consumen con una frecuencia
semanal.
Alcohol
Sin duda es ésta la sustancia tóxica más
consumida por los españoles: el 60,7% del conjunto de
la población declara haber consumido alcohol durante los
30 días previos a ser encuestados, el 12,9% lo hace diariamente
y un 9,3% se había emborrachado alguna vez durante el último
año.
Los análisis realizados por el Observatorio Español
sobre Drogas constatan una serie de aspectos que conviene resaltar:
- La mayor proporción de personas que declaran consumir
alcohol en el mes anterior a ser encuestados se da en el período
de edad entre los 19 y los 28 años. En ese intervalo se
llega a un 73% de bebedores de fin de semana, siendo éste
un patrón de consumo en clara expansión.
- Otra de las características del patrón juvenil
es la búsqueda intencionada de la embriaguez, de tal modo
que el 39,5% de los jóvenes declara haberse emborrachado
durante el último año previo a la encuesta y hasta
el 4% en la semana anterior.
- Otro aspecto significativo de estas nuevas tendencias es la
creciente incorporación de las mujeres jóvenes
al consumo de alcohol. De hecho, existe una práctica equivalencia
en las tasas de consumo de alcohol entre los sexos en las edades
de 15 a 17 años.
Una realidad preocupante la constituye la evidente precocidad
en los consumos de tal modo que el 36,3% de los adolescentes
(una población de 3.400.000 menores) ha probado el alcohol
antes de cumplir los 16 años.
A pesar de estos datos, persiste una gran tolerancia social
ante el consumo de alcohol, y una escasa percepción del
riesgo del mismo, lo que dificulta la aplicación de estrategias
dirigidas a su prevención.
Tabaco
El tabaco es, junto con el alcohol, la sustancia tóxica
más consumida por los españoles. Según los últimos
datos disponibles, una gran mayoría de españoles
la ha probado en alguna ocasión, situándose la
edad media de contacto con esta sustancia a los 16.6 años
para el conjunto de la población. Los mayores consumidores
diarios de tabaco se registran entre los hombres, las personas
de 29 a 38 años y aquellas con estudios de BUP/FP y EGB.
Las actuales generaciones de jóvenes se inician antes
en el hábito de fumar, con un procentaje apreciable que
ha probado esta sustancia antes de los 14 años. Igualmente,
hay que señalar que las mujeres de 15 a 18 años
de edad empiezan a fumar antes que los varones de la misma edad,
al contario de lo que sucedía en generaciones anteriores.
Por otro lado, en el sector de jóvenes de 15 a 18 años
que fuma todos los días, es superior el porcentaje de
mujeres que tienen este hábito que el de hombres.
Fuente: Observatorio Español sobre Drogas