El establecimiento de relaciones sociales armoniosas y la solución a múltiples problemas que aquejan las comunidades, representa un importante reto para la sociedad.
Para atender esta problemática es necesario, en primer lugar, tener un claro concepto antropológico de conformidad con la lógica natural, que contribuya a presentar soluciones universales donde los implicados se sientan representados; en segundo lugar, es necesario tener un claro concepto de reconstrucción social, restableciendo los valores que permitan motivar al conjunto de los afectados para recobrar un ambiente favorable para la convivencia; en tercer lugar, se hace necesario una definida teoría de conflictos, donde fundamentalmente se favorezca al ser humano, por encima de posiociones ideológicas que generen confrontación.
