Hemos escuchado uno y mil argumentos a nombre de la LIBERTAD, y en mas de una ocasión, con ellos se ha esclavizado y manipulado. Tales hechos nos muestran que no basta hablar de libertad sino que es necesario hablar de su verdaderas condiciones, cuidándo de no terjiversarla.
El interrogante se cierne ahora sobre la RELACION ENTRE LIBERTAD y VIDA. Y la respuesta que anticipamos es que la auténtica libertad siempre ayudará a CRECER, a SER MEJORES. Sostener que la autoeliminación, que es un acto de violencia contra sí mismo, sea "equiparable" a uun "acto de libertad"es confundir la negación de sí mismos con el aniquilamiento y la decadencia.
Una peligrosa Tendencia de algunos sectores
Ha venido agitándose una interpretación de la autoeliminaciónque la asocia con el ejercicio de "derechos individuales" y lo que es mas serio, la señala como "libertad". Reflexiónese cómo la absolutización de los derechos y la relativización de los valores muestra sus consecuencias aquí.
Plantear que "el suicidio es un acto de libertad", representa
una aparente expresión de libre pensamiento, pero de manera
conciente o inconciente enmascara tendencias pro-suicidas muy peligrosas,
sobre todo para los niños y jóvenes con actitudes negativistas.
Este planteamiento de que el suicidio "es un acto de libertad"
corresponde a una vieja tesis que ha venido tomando nuevamente fuerza,
y respecto de la cual debemos generar el mas sano debate entre las
entidades, profesionales de la salud y personas interesadas en la
prevención.
Por lo anterior señalamos algunos criterios que promueve la Fundación Amor a la Vida, donde se aclara que
señalar el suicidio como un acto de libertad es una GRAVE EQUIVOCACIÓN
QUE GENERA SERIAS CONFUSIONES Y PROPUESTAS PRO-SUICIDAS.
Este peligroso criterio tiene sus orígenes en planteamientos
de antiguos y modernos escritores claramente prosuicidas, como es
el caso de Shopenhauer quien decía: "darse muerte a
sí mismo es un acto de auto-liberación"(1).
Otros pensadores y escritores como Séneca, Albert Camus, etc.
hacían planteamientos similares.
Pero en la actualidad hay una serie de autores que siguen tras tales
posturas y para ello citamos el caso sucedido en Colombia el año
pasado.
Cuando en julio del 2003 la poetiza Mercedes Carranza se suicidó
y posteriormente aparecieron con bombos y platillos una serie de columnas
de prestgiosos comentaristas, entre ellos Daniel Samper Pizano, el
psicólogo Walter Riso, que planteaban que el suicidio era un
acto de libertad. Y el mas importante, una entrevista a Melibéa
la hija de Mercedes Carranza donde sostuvo que su madrn le había
comunicado a ella y a sus amigos que iba a suicidarse (!!). En otras
palabras esperaban su hija y amigos, (en una actitud que deberíamos
preguntarnos si es de respeto o de morbo) el momento del suicidio
de la escritora.
Al cumplirse un aniversario de su muerte, nuevamente el colomnista
de EL TIEMPO, Daniel Samper hace una apología del acto suicida
como una expresión de la libertad. Dice Samper: "Alguien
que defendió siempre la libertad, la ejerció para poner
fin a su existencia" y luego establece una inaceptable
comparación entre suicida y martir(2). Continua diciendo:
"no solo hay que reivindicar el derecho al suicidio desde una
ética religiosa, sino, sobre todo, desde una perspectiva humanística".
Es claro que está reivindicando "el derecho al suicidio"
desde el mas leido periódico colombiano, frente al cual, decimos
con claridad que esta postura tiene muy serias consecuencias en la
población colombiana confundida y de la cual Minprotección
informó que había 2.000.000 de personas que habían
pensado en el suicidio.
Pero el argumento del columnista de EL TIEMPO se cierra con una reflexión
que deja mucho que desear: Alude a la pobreza del pueblo colombiano
en una implícita justificación de que los mas pobres
tienen como salida el suicidio.
Queremos aclarar nuestra firme convicción de que hacia al suicida
jamás debemos tener una actitud de juzgar y en cambio sí
brindarle mucha comprensión. Tampoco podría pensarse,
ni de lejos, que a quien se quiere autoeliminar deban quitársele
sus derechos. Pero es absolutamente equivocado considerar que
quienes están en derredor de la persona que piensa en autoeliminarse,
no deben actuar por un falso respeto y un definición de libertad
muy lejana a la realidad.
La libertad como derecho no puede eliminar otro derecho: EL DE LA
VIDA. Plantear que es un problema de libre desarrollo de la personalidad
es otra falacia que ha hecho mucho daño.
La libertad como VALOR está dada sólo para fortalecer
el crecimiento y la vida misma.
La libertad como todo derecho tiene límites y debe estar regida
por la libertad como valor. El ser humano debe tener claro que no
todo lo que ha recibido por el hecho de estar vivo, puede ser cambiado
a su antojo.
El suicida ha perdido la percepción adecuada de la realidad
y en su acto de quitarse la vida movido por mil situaciones que quienes
luchamos contra el suicidio debemos contrarestar, no puede ser visto
de manera impasible por quienes están en su alrededor. Verlo
así ¿No sería una forma de COMPLICIDAD de auto-asesinato?
¿A cuál concepto de "libertad" se refieren?
Decir que "quitarse la vida es un acto de libertad" es caer
en el mas burdo libertinaje y en el culto a la cultura de muerte.
Jesús Ramón Gómez
Psicólogo
DEFINICIÓN DE SUICIDIO: Definiciones en diversas épocas,
plantean la equivalencia que se tenía del suicidio con el "autoasesinato",
"autodestrucción", "muerte de sí"
(self murder, destruction, self killing, self homicide, self-slaughter),
todas las cuales reflejan las asociaciones del acto con el delito.
(1) Shopenhauer promovió planteamientos altamente decadentes,
que llevaron a Hitler a tenerlo como uno de sus autores predilectos.
(2) Dice Daniel Samper: "El cristianismo condena el suicidio,
y sostiene que solo Dios es amor de la vida. Sin embargo, santifica
a quien se inmola por una causa noble: el mártir, el anacoreta
que deja de comer por dedicarse al rezo, el que se lanza al mar bendiciendo
a Dios para evitar que lo atrapen los feroces infieles." Con
este planteamiento el columnista de EL TIEMPO camnbia el real sentido
de quienes han sido mártires, pues expresa su muerte como buscada
y no como la consecuencia de la persecución ejercida por otros.